Cuento: Rosana y el Mar | Bosque de Fantasías

Cuento: Rosana y el Mar

Cuento: Rosana y el Mar


Nuestra destacada colaboradora y amiga, Pilar Holguín González, quiere dedicar esta nueva y bellísima historia, con mucho cariño, a Rosana: “una joven promesa de la peluquería con cara de ángel y sueños de sirena…”


ROSANA Y EL MAR


¿Os han contado alguna vez el cuento de Rosana? ¿La niña de coletas pelirrojas y con la carita salpicada de pecas? Le encantaba jugar con las olas del mar…Sus papás veraneaban en una playa poco frecuentada por bañistas, y Rosana buscaba un lugar apartado, se sentaba en la arena, y miraba las olas. Se podía estar así horas y horas…

  • ¡Oye, tú! ¡Pelirroja! Necesito tu ayuda…
  • Me llamo Rosana ¿Y tú? ¿Qué necesitas?
  • Soy Dorina. Organizo todos los años la fiesta de las sirenas y nos hemos quedado sin peluquera. ¡Un horror!

Rosana miró fijamente a Dorina, un bonito pez dorado.

  • Pero yo…, ¿qué puedo hacer?
  • ¿No peinas a tus muñecas todos los días? Yo te he visto ahí sentada, haciendo maravillosos peinados.
  • Sí, pero si estoy mucho tiempo dentro del agua me ahogaré.
  • Eso déjamelo a mí. Vamos Rosana, ¡se hace tarde!

Y sin pensarlo dos veces, la pequeña se metió en el agua y siguió a Dorina. Cuando llegaron al salón de belleza de las sirenas (todas con sus bonitos cabellos sueltos movidos por el mar), Rosana abrió los ojos y la boca porque no se podía creer lo que estaba viendo.

  • Vamos, guapa. Tenemos prisa. – Dijo una langosta.

La pequeña peluquera empezó a trabajar en las cabezas de las sirenitas. Aquí colocó una estrella de mar como prendido, allí unas perlas (donadas por las ostras)…Hasta utilizó caballitos de mar como adorno en algún tocado.

  • ¡Fabulosos! ¡Han quedado preciosas! Será un éxito este año la fiesta…
  • ¡Rosana! ¡Rosana! Pero hija… ¡Te has quedado dormida! – Dijo mamá. – Nos vamos a cenar.

La pequeña pestañeó varias veces, ¿había sido un sueño? Le había parecido tan real…Cogió la mano de su madre y volvió la cabecita por última vez a las olas y, allí estaba Dorina. Sonrió feliz. ¡Sería su gran secreto!

Acudía puntualmente, año tras año, y esperaba la aparición del pez dorado. Nunca repitió los peinados y todos la llegaron a querer como a uno de los suyos. Hoy, Rosana va a ver cumplido su deseo. Pronto abrirá una peluquería y, aunque ya es una mujer, no olvidará jamás sus sueños a la orilla del mar.


cuento de rosana

Publicado el

junio 15, 2016

1 Comentario

  1. Macarmela

    Son lindas las épocas de sueños, pero mucho más aquellas en que se van haciendo realidades. Y Para Hacer Realidad Algo En Tu Vida, Supongo Que Es Vital Tener Una Hermosa Figura Motivadora Que Te Diga: *EN ALGÚN LUGAR YA ES VERDAD TU SUEÑO* . (Realidad y Verdad, ¿es lo mismo?) Besitos

    Responder

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