CUENTO INFANTIL: Los abrazos perdidos | Colaboraciones

Los abrazos perdidos

Los abrazos perdidos

Nueva colaboración de nuestra amiga Pilar Holguín González. En esta ocasión el cuento está dedicado a todas esas personas que necesitan abrazar a los demás, que nunca han estado en la isla con forma de corazón, pero que saben, sin preguntar, de quiénes son sus abrazos perdidos. Que jamás vuestros peques tengan que ir en busca de los suyos…

 

Cuento infantil: Los abrazos perdidos

 

A Paola le ha regalado su abuela para su cumpleaños un precioso cojín para su cama. Es de color morado, tiene forma de corazón y unos largos brazos. En el centro, unas letras que dicen “ABRÁZAME”.

La pequeña rodea al peluche con sus brazos y se siente muy reconfortada. El muñeco le susurra al oído:

  • Vete a buscar los abrazos que nunca te han dado… ¡se encuentran en la isla corazón y su guardiana es el Hada Amor!
  • Y, ¿cómo podré llegar?- Preguntó Paola.
  • Es muy sencillo. Por las noches las luciérnagas te guiarán.

Esa misma noche la niña decidió salir en busca de esos abrazos que le pertenecían. Hacía un poco de frío y llevaba una mochila con muy pocas cosas, pero había metido su querido cojín. Entonces lo sacó y se sintió más segura.

En unos segundos el camino se llenó de luz, y unos animalitos juguetones le iban mostrando por dónde ir.

Paola estuvo andando durante días, semanas…y, una mañana, cuando el sol salía por el horizonte, vio la isla. Desde donde ella estaba parecía un enorme corazón. Cuando llegó salió a recibirla un unicornio blanco, y cuando habló su voz era música…

  • Soy Amor, el Hada de los unicornios.
  • ¿Sabías que vendría?- Preguntó Paola.
  • ¡Claro! Tengo guardados miles de abrazos que te esperan.

El unicornio caminaba delante y, cuando llegaron a una gran roca, inclinó la cabeza. El cuerno se iluminó y la gran piedra se desplazó hacia un lado. Entonces aparecieron millones de cavidades, cada una con un nombre y cada nombre con un color diferente.

  • ¿Cuál es el mío? – Preguntó la pequeña.
  • Es el morado, el que está más lleno.

Paola miró atónita y preguntó de nuevo:

  • ¿De quién son los abrazos?

Y el hada le dijo bajando un poco la cabeza:

  • De las personas cercanas que han pasado por tu vida sin mostrarte su cariño, que nunca te abrazaron.

A Paola se le puso un nudo en la garganta y las lágrimas empezaron a caer lentamente por sus mejillas.

  • No te pongas triste, yo puedo concederte un deseo- Dijo el hada para consolarla.
  • Quiero convertirme en cojín, cómo éste – dijo sacando el peluche de su mochila- y estar en una casa donde todos los días me abracen.

Amor volvió a inclinar la cabeza y el cuerno se volvió a iluminar…

 

Y tú, ¿tienes un cojín con largos brazos, en forma de corazón y unas letras que dicen “ABRÁZAME”?

Los abrazos perdidos 2

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