Cuento de Navidad: El ayudante de Papá Noel | Bosque de Fantasías

El ayudante de Papá Noel

El ayudante de Papá Noel

Cuento de Navidad: El ayudante de Papá Noel

 

En la época de Navidad todos los habitantes del Polo Norte están muy ocupados. Los duendes deben revisar todas las listas de los regalos para poder prepararlos todos con tiempo y poder envolverlos. Algunos duendes ayudan también a preparar a los renos que van a llevar el trineo de Papá Noel por todo el mundo, y Papá Noel necesita arreglarse y prepararse muy bien para entregar todos los regalos de Navidad a tiempo.

El único que no sabe qué hacer cuando se acercan los días mágicos de Diciembre es el pequeño Simón. Y es que Simón es todavía muy pequeño y los duendes no le dejan ayudar, aunque es lo que más desea. Simón intenta participar en todas las tareas pero su escasa formación y práctica hace que los demás no se tomen su ayuda de buen grado.

Una de las tareas que más le gusta hacer a Simón es la de leer las cartas de los niños para que los otros duendes puedan hacer la lista de regalos sin perder tiempo en leer. Simón es muy habilidoso para la lectura y lee muy rápido, pero dicha rapidez suele provocar que los duendes se hagan un lío y terminen confundiéndose con los regalos y los nombres de sus destinatarios, por lo que ni siquiera para esa tarea quieren los duendes la ayuda del pequeño Simón.

Otra de las tareas de Simón es intenta ayudar con la lista de los “niños malcriados”, pero vuelve siempre a leer tan rápido que solo crea confusión entre los demás duendes que terminan confundiendo los nombres de los niños que se portan mal con los que se portan de maravilla. ¡Un auténtico lío!

Cuando intenta ayudar en otras tareas, como la de envolver los regalos, Simón se enrolla y tropieza con los papeles y las cintas y termina envolviéndose entero a sí mismo para regalo en lugar de envolver los juguetes. Muy educadamente, los duendes terminan alejando a Simón de la sala de cajas y le piden que no vuelva más.

Y es que hasta cuando intenta ayudar con los renos Simón se confunde y sin querer tira de la cola a los renos haciendo que se asusten, y asustando también de paso a los otros renos que suelen huir de él a toda velocidad. Cuando los otros duendes salen a buscar a los renos le piden de nuevo a Simón que no trate de ayudarlos de nuevo.

Y así transcurre el mes más mágico del año para el pobre Simón, que observa a los demás duendes correr tras los renos, arreglar el desastre de los papeles de regalo y cambiar las etiquetas confundidas de los paquetes. No sabía Simón que Papá Noel, a pesar de lo ocupado que estaba, tenía tiempo para observarle, y el día de Nochebuena le hizo llamar para conversar con él.

  • ¿Qué pasa, Simón? ¿No te sientes a gusto aquí? – preguntó Papá Noel sentándose al lado del pequeño duende- ¿Por qué está tan triste?
  • Yo quería ayudar con las tareas de la Navidad, pero no puedo hacer nada bien hecho- Respondió Simón.
  • Tal vez solo necesites una tarea adecuada y especial para ti, todos no servimos para hacerlo todo bien, por más magia que exista en el mundo- Dijo Papá Noel con voz firme.
  • Pues me gustaría saber qué tarea es esa- Dijo Simón sin cambiar su rostro de tristeza.
  • Bueno, tengo una idea- Dijo Papá Noel levantándose y llamando a Simón para que le acompañara.

 

Simón y Papá Noel caminaron juntos hasta el garaje del trineo y Papá Noel colocó a Simón a su lado. Los dos se quedaron esperando mientras los otros duendes acechan la colocaban todos los regalos sobre el trineo y daban de comer a los renos antes de partir.  Cuando todo estuvo listo Papá Noel anunció quién iba ser el ayudante elegido para la entrega:

  • Necesito a alguien que lea muy rápido para ayudarme a entregar los regalos en una sola noche, pues yo no tengo tiempo de entregar los regalos y de leer bien todas las listas- dijo Papá Noel sonriente- Dicho ayudante necesita tener muy buen corazón para poder perdonar también a los niños que se hayan portado peor y hacerles ver que el amor y el bien no tienen límites. Por último, mi ayudante necesita saber hacer que los renos corran más rápido en el caso de que haya un retraso… Y por eso, y tras una larga reflexión, mi ayudante de este año será Simón, el duende torpón.

 

Después de las palabras de Papá Noel los duendes quedaron admirados de cómo había sido capaz de transformar todo lo que parecían torpezas en ventajas, y Simón se sintió muy feliz al comprobar que lo que todos creían ser defectos eran en realidad grandes cualidades y ventajas para otras cosas.

Así, Simón y Papá Noel salieron a trabajar juntos en la noche más mágica del año, y juntos hicieron un gran equipo capaz de hacer de aquella esperada noche la más hermosa y divertida para todos.

 

El ayudante de Papá Noel - 2

 

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