CUENTO INFANTIL: George el león | Bosque de Fantasías

Cuento: George el león

Cuento: George el león

George era un león que a pesar de no ser muy viejo se veía mayor. Tenía una pata herida por una quemadura y otra por el disparo de su viejo cuidador, y toda aquella tristeza le hacía envejecer.

George no confiaba en nadie porque ya muchos le habían lastimado, así que la primera vez que vio a Caroline no solo no quiso ser amigable, sino que a punto estuvo de lanzarse a ella para clavarle sus dientes.

Caroline era su nueva cuidadora, una mujer amable y dulce a la que le encantaban los animales, pero que nunca había estado en la jaula de un león enfermo y enfadado como George, así que los primeros meses no fueron nada fáciles.

George se mostraba agresivo y peligroso con Caroline, y todos los días hacía un nuevo esfuerzo por que se fuera, pero ella se quedaba ahí, siempre con una sonrisa curándole las heridas que aún no cerraban. Con el tiempo, incluso el mismo George (a pesar de ser muy orgulloso y temerario) se había acostumbrado a su presencia, a su voz y a sus cantos, tanto, que incluso parecía que aquello le hacía sentirse un poquito mejor.

George ya no se encontraba de tan mal humor y comenzaba a dejar que Caroline se acercase más a él, y con el paso del tiempo hasta lograron hacerse amigos, a pesar de que George juraba que no confiaría en nadie nunca más.

Y todo siguió así hasta que George mejoró y Caroline tuvo que irse, y es que el pobre George no sabía que habían enviado a aquella cuidadora solo hasta que él se curase. Ninguno quería separarse del otro pero era algo inevitable, por lo que Caroline una mañana se fue y George se quedó solo de nuevo.

Los primeros días George pensó que estaría bien, siempre ocupado haciendo cosas que los leones solían hacer, pero pronto se sintió muy solo sin su amiga. Ya no tenía con quién hablar o con quien jugar, y tampoco a alguien que le acariciara su cabeza haciendo circulitos, por lo que tuvo una idea. Escaparía un día para visitar a Caroline y, con aquella idea en la mente, esperó a que todos se durmieran una noche para huir e ir rumbo a la casa de su antigua cuidadora.

¡Y la llevó a cabo! Y en la ciudad se habló durante muchísimos años del león que se había montado en un vagón de tren, cómo también se habló del león que había subido hasta el último piso de un edificio para encontrarse con la mejor amiga del mundo.

  • ¡George! ¿Qué haces aquí? –Preguntó Caroline mientras George saltaba sobre ella y le daba un fuerte abrazo.

Caroline se puso muy feliz de verle mientras George lamía su cara con entusiasmo.

  • Yo también estoy muy feliz de verte, George, pero… ¿Cómo hiciste para llegar hasta aquí? –Dijo Caroline preocupada por la salud y la seguridad de George, que no quiso responder, permaneciendo a su lado en silencio.

George durmió con ella esa noche antes de regresar al zoo en el que vivía, pero ya no volvió solo, porque Caroline no tenía pensado volver a separarse de aquel fiel y nada fiero león nunca más, y no solo fue su cuidadora hasta el final de sus días, sino que también fue la mejor de las amigas posibles de todo el reino animal…y humano.

GEORGE EL LEON

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