Cómo hacer que un HUEVO flote : Experimento para niños

Cómo hacer que un huevo flote

Cómo hacer que un huevo flote

Los huevos son un elemento muy recorrido en la ciencia, pues nos permiten realizar diversos experimentos. El simple hecho de poner un huevo en un vaso con agua, nos permite establecer diversas conclusiones sobre la densidad, ¡incluso cuando el huevo está en mal estado! Es decir, que utilizar huevos es una forma genial de aprender cosas tan importantes como la densidad. Si alguna vez has dejado caer un huevo crudo en un vaso de agua, es posible que hayas notado que el huevo se hunde hasta el fondo del vaso, lo que significa también que se trata de un huevo fresco y en buen estado. Cuando el huevo cae al fondo del vaso, nos demuestra que su densidad es mayor que la densidad que tiene el agua.

Hacer este experimento puede ser, por tanto, una excelente forma de trabajar en el aula o en casa con la densidad y sobre cómo afecta a la flotabilidad de un objeto, como en este caso puede ser el huevo. Si cambiase la densidad del agua, el mismo huevo que una vez se hundió en el fondo del vaso flotaría seguramente sobre el agua, como cuando un huevo está malo, así que algo tan sencillo como el agua o un huevo puede servirnos para trabajar sobre diferentes aspectos y para hacer sencillos y divertidos experimentos.

 

Materiales que necesitaremos

  • Huevos.
  • Taza medidora.
  • Agua.
  • Sal.
  • Cuchara.

 

Pasos para llevar este experimento a cabo

  • Llena un recipiente medidor de vidrio con agua fría sin dejar que llegue el agua hasta arriba del todo.
  • A continuación, coloca un huevo crudo en el recipiente de medir y observa cómo el huevo se hunde hasta el fondo. Después retira el huevo.
  • Vierte a continuación 1/4 de sal en el recipiente de medir y revuelve el agua con una cucharita hasta que la sal se disuelva por completo.
  • Por último, coloca de nuevo el huevo crudo en el agua y observa cómo flota en el agua salina.

 

¿Qué ha ocurrido?

Al cambiar la densidad del agua, el huevo pasa de hundirse al fondo a flotar, lo mismo que ocurre cuando un huevo está en buen estado o en mal estado respectivamente. Esto quiere decir que el agua dulce tiene menos densidad que un huevo crudo, mientras que con el agua salada ocurre justo lo contrario, que adquiere más densidad que la existente en un huevo crudo. Si después de haber agregado sal el huevo sigue hundiéndose, prueba a echar más cantidad y vuelve a remover antes de probar de nuevo. ¡Recuerda que los experimentos no siempre salen a la primera y que lo divertido es probar!

En principio, un huevo tiene más densidad que el agua normal (dulce) porque posee más cantidad de moléculas, lo que hace que necesariamente el huevo termine hundiéndose en el fondo del vaso. En cambio, si añadimos sal al agua dulce, estaremos añadiendo cada vez más cantidad de moléculas, aumentando así el nivel de densidad del agua y haciendo incluso que supere a la del huevo. Si finalmente el huevo flota en el agua salina, es que habremos conseguido dar con un número de moléculas mayor que las presentes en el huevo. Si vuelves a agregar después agua dulce a la solución no conseguirás revertir lo de que el huevo flote, pues al ser el agua dulce menos densa permanecerá justo encima, flotando sobre el propio huevo.

Para que tu huevo flote debes poner mucha sal en el agua. ¡Agita el agua para mezclar la sal y observa cómo tu huevo llega hasta la cima del agua!

A este experimento podemos jugar de distintas formas. Por ejemplo, ¿quiere probar un buen truco? Pues vierte el agua del vaso, enjuágalo y llénalo de nuevo hasta la mitad con agua del grifo y con mucha sal. Luego agrega suavemente agua fresca del grifo en el vaso para llenarlo casi hasta la parte superior. Si agregas el agua suavemente, las capas de agua no se mezclarán. Puedes dejar caer tu huevo duro y se hundirá hasta el fondo de la primera capa, ¡pero flotará sobre el agua salada!

Juega también a probar este mismo experimento con distintos tipos de líquidos y observa si el huevo flota o se hunde. Prueba también a disolver otros materiales además de la sal y realiza las mismas comprobaciones en tu cuaderno de científico.

 

Este experimento nos enseña que un huevo es más denso que el agua del grifo, por lo que se hunde. Agregar agua salada al agua hace que el agua sea más densa que el huevo y que finalmente flote. ¡Por eso este experimento es perfecto para trabajar la densidad!

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