El dios Horus

El dios Horus

En la mitología egipcia se llamaba Horus al dios del cielo, de la caza y de la guerra, aunque también era el patrón del Bajo Egipto.

En cuanto a sus símbolos, Horus solía ser representado por un halcón o por un hombre con cabeza de halcón.

 

El nacimiento del dios Horus

 

Los padres de Horus eran Osiris e Isis, que habitaban en el Bajo Egipto, al norte del río Nilo. Osiris e Isis se enfrentaban constantemente contra Seth, que habitaba en el Alto Egipto, al sur del país. Sucedió entonces que, en uno de sus combates, Osiris murió ahogado en un río, y luego Seth lanzó los pedazos para que estos se repartiesen por todo Egipto. De esta forma, Seth (que representaba el caos) se hizo con todo el poder del reino.

Al darse cuenta de lo sucedido, Isis logró juntar de nuevo los pedazos de su marido y, con sus poderes mágicos, logró finalmente devolverle a la vida. Y fue así de esta forma como Osiris se convirtió tras su resurrección en el gobernante del país de los muertos, que era una posición muy valiosa, ya que los antiguos egipcios le daban mucha importancia a la vida después de la muerte.

Pero además de devolverle la vida a su esposo, volviendo a unir sus pedazos como un rompecabezas, Isis también logró tener un hijo con él que fue llamado Horus y que es el que tratamos aquí.

 

imagen de horus

 

Horus crece y se vuelve adulto

 

Cuando Horus alcanza la mayoría de edad, se considera que debe luchar por vengar a su padre, y es así como se enfrenta múltiples veces a Seth, partiendo de nuevo el reino en dos: el Alto Egipto (donde gobernaba Seth) y el Bajo Egipto (donde gobernaba Horus). Sin embargo, con el tiempo y tras muchas batallas, Horus logró hacerse con el poder de todo Egipto, y por eso su figura estaba ligada a la del faraón, que eran los reyes que había en Egipto.

Seth, por su parte, terminó por gobernar solo sobre el seco y caluroso desierto y sobre los extranjeros.

 

horus egipto

 

Los ojos de Horus

 

Horus era el dios del cielo, por lo tanto, se consideraba que sus dos ojos representaban el sol y la luna. Los egipcios antiguos explicaban las razones por las cuales el sol llegaba a ser más brillante que la luna, y era porque, en una de las tantas peleas que Horus tuvo con Seth, este le dañó tanto uno de sus ojos que finalmente lo perdió.

No obstante, el dios Thot le dio un nuevo ojo a Horus llamado Udyat, que era especial y tenía poderes mágicos. Para los egipcios, el ojo mágico de Horus tenía la capacidad de curar enfermedades y problemas tales como el mal de ojo, pero también cuidaba a los difuntos, pues tenían que llevar un viaje muy difícil hacia la otra vida.

Sin embargo, otros cuentan que quien ayudó realmente a Horus cuando perdió su ojo fue Jonsu, que era el dios lunar. Pero como el ojo que le dio era artificial, entonces la luna no podía volver a brillar como antes y por eso, hoy en día y desde entonces, las noches son muy oscuras.


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