La diosa Afrodita

La diosa Afrodita

Afrodita era la diosa griega del amor, y era conocida como Venus por los romanos. Su nombre viene del griego “Aphrodite” y, según la etimología popular, la primera parte de su nombre viene de “aphros”, que quiere decir espuma.

En cuanto a sus símbolos, la diosa Afrodita tenía bastantes que la representaban, y entre ellos estaban más de un animal, como el delfín, el cisne, la paloma o el gorrión. Además también se la asociaba con el suave e inspirador color rosa o con las conchas marinas, y más específicamente con las conchas de la vieira.

 

 

El nacimiento de Afrodita

 

Existen dos versiones sobre el nacimiento de Afrodita: según la versión de Homero, el escritor de “La Ilíada y la Odisea”, Afrodita era hija de Zeus y Dione, una antigua diosa “preolímpica”.

La otra versión, creada por mitos y leyendas posteriores, decía que cuando Cronos (dios del tiempo), en complicidad con Gea (su madre y diosa de la tierra), decidió matar a Urano y arrojar sus restos al mar, dicha acción produjo una espuma blanca de la cual nació Afrodita ya adulta, con una belleza imposible de igualar y con un carácter tan dulce como malicioso.

 

imagen diosa afrodita

 

Afrodita y el dios Hefesto  

 

Afrodita vivía muy feliz en el olimpo rodeada de dioses que la adoraban y diosas que la admiraban y envidiaban al mismo tiempo. Y era tal la cantidad de admiradores que deseaban a Afrodita, que los dioses se enfrentaban entre sí continuamente reclamando su amor. Por ese motivo, Zeus decidió arreglar su matrimonio con el que consideraba el más justo y trabajador de todos los dioses, que no era otro que Hefesto, y así terminar con las peleas y devolver la paz al olimpo.

Hefesto era el dios del fuego y de la metalurgia, considerado también como el más feo de los dioses, y por eso Afrodita no le amaba. Hefesto, feliz de ser esposo de la diosa más hermosa y consciente del rechazo de la misma, le regalaba todo tipo de joyas preciosas para impresionarla, entre las cuales se encontraba el famoso cinturón de Afrodita, que resaltaba aún más su belleza pero no consiguió su felicidad. Así, enfadada por ser condenada a ser la esposa de un dios que no amaba, Afrodita decidió desobedecer y relacionarse con otros dioses y vivir mil aventuras al margen de Hefesto.

 

 

Afrodita y el dios Ares

 

Una de las relaciones más sonadas de Afrodita al margen de Hefesto se dio con Ares, el dios de la guerra. Ares no era el más popular de los dioses del olimpo, porque era cruel en sus batallas, pero era tan hermoso que Afrodita estuvo muy enamorada de él.

Sin embargo, en uno de sus encuentros fueron descubiertos por Apolo, el dios del sol, que decidió contar a Hefesto lo que había visto. Así, el dios Hefesto decidió tejer una red tan fina que casi era invisible, para poder atrapar a Ares y a Afrodita si volvían a reunirse. Esta trampa hizo que finalmente Afrodita y Ares fueran descubiertos y juzgados por los dioses del olimpo, quienes decidieron liberarlos si aceptaban no volver a verse.

Afrodita y Ares aceptaron la condición, pero solo para ser liberados, por lo que más tarde rompieron su promesa y siguieron viéndose en secreto. Fruto de este amor nacerían cinco hijos: Anteros, dios del amor correspondido; Deimos y Fobos, dioses de la personificación del horror y del temor; Eros, dios del amor, y Harmonía, diosa inmortal de la armonía y de la concordia.

 

captura de afrodita

 

 

Afrodita y la princesa Psique

 

Otra de las famosas historias que se cuentan sobre Afrodita tuvo lugar con una princesa llamada Psique. Psique era la menor de tres princesas de un reino mortal y poseía una belleza única nunca vista en la tierra. Tal era su belleza que era adorada por muchos reinos, cuyos habitantes viajaban solo para contemplarla y llevarle regalos y agasajarla.

Entonces un día Afrodita, celosa de la belleza de Psique y al ver que una simple mortal era adorada como una diosa, decidió castigarla y para ello llamó a su hijo Eros, el dios del amor, al que ordenó enamorar a la pobre princesa de un ser horrible y despreciable con una de sus flechas.

Eros aceptó seguir las órdenes de su madre, pero al ver a Psique quedó también perplejo y rendido ante ella, lo que provocó un mal movimiento que hizo que se lastimara con su propia flecha dorada y cayera totalmente enamorado de la hermosa princesa sin poder cumplir con la orden de su madre, tras lo que se convertiría en su esposo.

Como has podido ver, la vida de la diosa Afrodita estuvo llena de aventuras y desventuras en la mitología griega. ¡Era una diosa muy popular!

 

Afrodita


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