Cuento: Anabel y su plantita | Bosque de Fantasías

Cuento: Anabel y su plantita

Cuento: Anabel y su plantita



Cuento de Paula García Morales de 12 años, Guadalajara (México)

Anabel y su plantita

Anabel era una niña muy tierna y despierta. Tenía los ojos muy grandes y del color del café, las mejillas rosadas y el cabello rubio y largo. La mamá de Anabel adoraba su cabello y pasaba muchos minutos peinándolo con cariño y haciéndole trencitas, que adornaba después con florecillas de colores. A Anabel  le gustaba mucho usar bolsos de colores que tejía su abuela, y los combinaba con zapatos de charol brillante.

Anabel siempre se esforzaba en ser buena con todos y nunca hacía llorar a otros niños por nada. Sus padres estaban muy orgullosos de su hija, y por ello, cuando el cumpleaños de Anabel comenzaba a acercarse, se preocuparon por no poder regalarla lo que ella quería, un perrito al cual dar mimos y poder sacar a pasear. Anabel era alérgica a los animales y no podía tener mascotas. A Anabel esto la ponía muy triste, y para superarlo se encerraba en su habitación a pasar el tiempo con sus muñecas. Papá y mamá hablaban mucho sobre este tema pensando cual podía ser la solución para acabar con la tristeza de su hija.

Llegado el día de su cumpleaños, el papá de Anabel creyó haber encontrado el regalo perfecto y lo guardó envuelto en una bonita cajita con agujeros. ¡Qué emocionado iba con su regalo! Cuando papá llegó por fin al anochecer, encendieron el fuego y cantaron alegres la canción de cumpleaños. Anabel estaba emocionada con su regalo, así que cuando llegó por fin el momento, lo abrió rápidamente:

  • Es una plantita papá- Dijo Anabel confundida mirando el regalo.
  • Así es – Sonrió su papá.

Anabel se quedó mirando la maceta con la planta un rato, sin decir ninguna palabra. Fue entonces cuando su padre se sentó junto a ella y dándole un beso en la frente le explicó:

  • Esa planta está tan viva como lo estamos tú y yo. Necesita amor como cualquier ser vivo. Debes alimentarla con agua y sacarla a tomar sol por las mañanas y hablarle con cariño para que crezca y de flores – Dijo papá mirando a su hija Conviértela en tu mejor amiga y verás cómo te hará enormemente feliz.

Anabel abrazó a su papá con fuerza y le agradeció el regalo dando saltitos de emoción.

Al fin había encontrado a una amiga a la que cuidar y dar mimos.

 

anabel y su planta

Publicado el

marzo 21, 2016

2 Comentarios

  1. NICOL DAYAN ARBOLEDA SUAREZ ROBLES

    es muy chebre y me sirbio para la tarea felicitaciones DIOS los Bendiga

    Responder
    • christian ruben

      ese cuento me ha servido para mis tareas que Dios los bendiga a todos que crearon los niños

      Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR

¡NO TE PIERDAS NUESTRO VÍDEO!