Científico, médico, profesor e investigador de bioquímica
Severo Ochoa nació el 24 de abril del año 1905 en Luarca, una población de Asturias (España).
Fue un científico ganador del Premio Nobel de Fisiología o Medicina (MAS) junto a Arthur Kornberg. Severo también fue médico, profesor, investigador y escritor especialista en el área de bioquímica y biología molecular. Su tío fue el presidente Álvaro de Albornoz.
Severo Ochoa tuvo su acercamiento al mundo de la ciencia con el tema del metabolismo energético cuando estudiaba en Málaga (España), y escogió la biología tras leer las publicaciones del neurólogo Santiago Ramón y Cajal.
Fue miembro de gremios y asociaciones científicas, como la Real Sociedad de Londres para el Avance de la Ciencia Natural, las Academias de Ciencias de Alemania, la Unión Soviética, Estados Unidos, Rusia y del Vaticano. En su época, llegó a convivir con personalidades y artistas reconocidos, como Federico García Lorca y Salvador Dalí.
Partió hacia Alemania al comenzar la guerra civil de España, teniendo así un mejor ambiente de trabajo en sus investigaciones. Emigró a Estados Unidos en 1942 cuando se inició la segunda guerra mundial, llegando a trabajar en la Universidad de Washington y Nueva York. Años más tarde se le concedió la ciudadanía estadounidense, en el año 1956.
Severo realizó investigaciones importantes sobre biología molecular, y gracias a ellas descubrió dos enzimas, la citrato-sintetasa y la piruvato-deshidrogenasa, que fueron muy importantes para la ciencia.
Ganó el Nobel de Medicina en 1959 por sus investigaciones sobre el ácido ribonucleico (ARN) y el ácido desoxirribonucleico (ADN) junto a su discípulo Arthur Kornberg. Gracias a él podemos tener una mejor idea del código genético que poseen todos los seres vivos, además de otras aportaciones gracias a sus investigaciones en la biología de los virus. También fue merecedor del primer Premio Lección Conmemorativa Jiménez Díaz que desde entonces se entrega anualmente.
Fue tal su éxito en vida que recibió varios reconocimientos en muchos campos nacionales e internacionales, tales como el del Servicio Postal de España y Estados Unidos, emitiéndose sellos y estampas conmemorativas en su nombre, así como calles en varios municipios españoles. Varios colegios y hospitales fueron también renombrados en su honor.
Sin embargo, la pérdida de su esposa en 1986 fue un duro golpe para Ochoa, quien a partir de entonces no publicó más artículos científicos, dedicándose exclusivamente a dar conferencias y a tratar con estudiantes del Centro de Biología Molecular de Madrid.
Severo Ochoa finalmente falleció en Madrid el día 1 de noviembre del año 1993, a la edad de 88 años, como consecuencia de una neumonía. Sus restos descansan hoy en su tierra, Luarca, junto a su amada esposa Carmen. En ese mismo año se presentaría su libro biografico: “La emoción de descubrir”.